Natalia Paris: fanática por la peluquería canina (Marbella)
Natalia Paris: fanática por la peluquería canina (Marbella)
Desde bien pequeña siempre me ha atraído el mundo de la belleza, los cosméticos y todo lo referente a la imagen y estética. Pero también, por otro lado, me encantan los animales en general, y los perros en particular. Es por ello que, tras instalarme en Marbella, y poder dedicarme de lleno a la peluquería canina, además de un sueño cumplido, es una satisfacción personal.

Mis primeros pasos como peluquera canina
Emprender la profesión como peluquera canina es bastante sacrificado ya que, de entrada, se requiere de una formación bastante costosa, y no todos los cursos ofrecen las prácticas necesarias para adquirir la mínima experiencia requerida para poder desarrollar el trabajo. Por suerte, en mi caso, al lado de casa tengo una de las mejores academias del país en lo referente al grooming y peluquería canina: Artero Academy que destacan por ser cursos totalmente prácticos y presenciales, donde a la vez que vas aprendiendo las distintas técnicas, vas acumulando experiencia, algo que es fundamental en este sector.
Aprovechando la guardería canina...
Como no podía ser de otra manera, mis primeros clientes fueron los propios clientes de la guardería canina, en la que ya llevamos trabajando más de un año ininterrumpidamente, ofreciendo casi gratuitamente el servicio de baño y peluquería a sus perros, a cambio de poder practicar y mejorar mi técnica con ellos. Hoy día han pasado a ser clientes habituales.

Abriendo la peluquería canina
Yo pienso que todo lo bueno está por llegar… y en mi caso ya llegó: tomar la decisión de abrir la peluquería canina formalmente, con todo lo que ello representa, no es nada fácil. Pero la ilusión, la fe y la confianza de que todo va a salir bien puede con todo, así que dimos el paso.
Abrir una peluquería canina, al menos aquí en Marbella, aunque pueda parecer algo bastante sencillo y fácil, no es así. Aparte de la cantidad importante de dinero que hay que invertir para remodelar, decorar, comprar la maquinaria y utensilios necesarios, productos y un largo etc… está la parte burocrática en lo referente a solicitud de permisos, licencia de apertura, gestoría y otro largo etc…
Pero tengo muy claro que «el esfuerzo mereció la pena» por lo que estamos felices y orgullosos de poder ejercer estos servicios y sentir la satisfacción de nuestros clientes.
¿Hacia dónde vamos?
Tengo muy claro que la peluquería canina está en constante evolución y que, si quieres mantenerte al pie del cañón, tienes que seguir formándote y estar pendiente de todo lo nuevo que va surgiendo. Y es justo esa formación continua la que tengo claro que he de seguir, y seguiré realizando para poder dar un servicio excelente a todos nuestros clientes.
Natalia Paris
peluquera canina
